En “Fronteras”, el ebook que editó Leamos, investigué qué pasaba en el Norte. Ahora, para la versión en papel, miro hacia otra zona y encuentro las diferencias… y las similitudes
La frontera sur de la Argentina es diversa. Inhóspita, salvaje por donde se la mire. Ese territorio es complejo producto de una de sus principales características: su extensión inserta en esa estepa patagónica donde parece desdibujarse cualquier límite que se entienda como aquello que separa un país del otro. Dueña de un paisaje único y de kilómetros que se pueden recorrer en absoluta soledad, esta tierra que se vuelve más cruenta en época invernal, es testigo de cientos de caminos clandestinos que son transitados con habitualidad y hasta con cierta naturalidad.
Sale ahora una nueva edición de Fronteras, el libro que nació como un ebook en el que recorrí los límites norte de la Argentina. De ese ebook, publicado por Leamos, se descargaron 11.650 ejemplares.
Esta vez se trata de una versión impresa y ampliada (Editores del Sur), donde se suman historias inéditas que transcurren en la frontera más austral de la Argentina. De las dos ediciones, de los dos recorridos hablaremos este martes 29 en la librería Dain, Nicaragua 4899, Ciudad de Buenos Aires.
Por qué el Sur
Argentina y Chile son países limítrofes, el concepto de soberanía territorial es indiscutible. Pero cuando se piensa en límites el sinónimo que inmediatamente aplicamos, es la idea de fronteras. ¿Existe ese límite territorial en aquellos rincones de la Patagonia donde no hay hitos geográficos que indiquen dónde comienza y dónde termina el suelo nacional? En esta ampliación de Fronteras, me enfoqué en el sur del país y de punta a punta de nuestro territorio, muchas realidades se replican como si fueran una dinámica inherente a esos bordes que buscan delimitar soberanía.
El desafío fue profundizar en la otra realidad que se construye en los bordes, cruzándolos, borrando esas líneas que tantas veces hemos visto trazadas en la cartografía. La frontera en estos lugares adquiere y construye su impronta. Le da vida los intercambios continuos y llega a existir una cierta “identidad de frontera”. Esto se traslada a la frontera más austral del país, también.
De punta a punta del país las organizaciones criminales logran operar. ¿Cómo se vinculan estas fronteras tan extremas? Ese extenso recorrido requiere, indefectiblemente de la colaboración y connivencia de algunos funcionarios de las fuerzas federales que deben controlar las rutas federales que unen al país de norte a sur. La situación económica del país, instala en estos puntos geográficos tan lejanos uno del otro, una realidad que parece unirlos y así, achicar distancias: el universo paralelo que construye la necesidad extrema de algunas comunidades.
Algo es inevitable concluir cuando se recorren esas fronteras patagónicas de gran extensión. La geografía aporta lo suyo, como ocurre en el norte de la Argentina. Le otorga identidad propia, se constituye como un factor determinante en más de un rincón de ese vasto territorio.
Fuente: InfoB