El espacio opositor atraviesa un proceso de crisis como consecuencia de internas de poder y falta de liderazgos abarcativos. Cada vez más dirigentes se mueven para reactivar el debate por la renovación
Gabriel Katopodis suele decir que el peronismo está en “modo horizontal” durante esta etapa en la oposición. Moviéndose, discutiendo, armando, realizando una autocrítica. Los ejercicios no los hacen todos al mismo tiempo ni de la misma manera. Ni siquiera los hacen todos, pero la dinámica del debate interno empezó a ganar vertiginosidad en las últimas semanas.
Lo que plantea el ministro de Obras Públicas bonaerense es una verdad irrefutable en el peronismo del 2024. Una postal del nuevo tiempo en el llano opositor y sin una conducción definida. Hay dos liderazgos fuertes vigentes pero sectorizados que son los de Cristina Kirchner y Sergio Massa. Ninguno conduce a la mayoría. Ninguno puede encolumnar a todo el peronismo detrás de su figura. El resto se mueve como satélites, con estrategias disímiles.
La discusión horizontal abre el juego para que diferentes dirigentes y agrupaciones se muevan con un objetivo único: ordenar al peronismo y posicionarse en la discusión interna. Alzar la voz, buscar puntos de acuerdos entre espacios internos diferentes, marcar posturas públicas frente al gobierno de Javier Milei, pero también hacia la discusión interna de la fuerza política.
Fuente: InfoB