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Región del Noreste – Los primeros efectos de la fase cálida de El Niño ya se hacen sentir en el noreste argentino. En Misiones, el aumento del caudal de los ríos Iguazú, Uruguay y Paraná obligó a tomar medidas preventivas, mientras que en Corrientes las intensas lluvias provocaron anegamientos y dejaron a varias familias aisladas. Los especialistas advierten que el impacto más fuerte del fenómeno se registraría en los próximos meses.

El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el fenómeno ENOS se encuentra en fase cálida y estima una probabilidad cercana al 100 % de que se mantenga durante el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026. Aun así, aclararon que cada crecida depende también de las lluvias locales y de las características propias de cada cuenca. En el caso de Corrientes, las últimas precipitaciones responden en parte a fenómenos estacionales, aunque están siendo monitoreadas en el marco del avance de El Niño.

En Misiones, las lluvias caídas en el sur de Brasil dispararon el caudal del río Iguazú hasta los 7,97 millones de litros por segundo —más de cinco veces su volumen habitual—. Como medida de seguridad, se cerró el Circuito Garganta del Diablo y se suspendieron las excursiones náuticas en la zona de las Cataratas; el resto de los recorridos permanecen habilitados. Además, se mantiene el monitoreo permanente de los cursos de agua y la suspensión de algunos cruces fronterizos ante la evolución de las aguas.