El proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno nacional plantea un escenario de equilibrio fiscal, desaceleración de la inflación y un crecimiento económico del 4%, con gastos por $202,1 billones y recursos por $202,35 billones. Sin embargo, el análisis de la consultora Zentrix señala que este panorama se sostiene sobre supuestos muy exigentes y un margen de maniobra prácticamente nulo, de modo que cualquier desviación podría derivar en medidas de ajuste que terminen impactando directamente en la población y en las finanzas provinciales.
Una de las claves del esquema es la estrategia de refinanciación de deuda: el Tesoro enfrenta vencimientos por $285,3 billones y proyecta colocar títulos por $313,9 billones, es decir, el 110% de lo que vence. Por cada $100 que se renuevan, se emiten $110: los primeros cubren el vencimiento estirando los plazos, mientras que los $10 restantes constituyen financiamiento adicional. El proyecto eleva además el tope de Letras del Tesoro en circulación a $72 billones y autoriza un crédito de corto plazo de $6,3 billones para la Tesorería, muy por encima de los $4 billones vigentes en 2026.
El informe advierte que el pago al Fondo Monetario Internacional supera lo que el país recibirá del organismo, y que una variación del tipo de cambio podría alterar todo el armado financiero. Al ser tan reducido el margen previsto, cualquier desajuste en las proyecciones obligaría a recortar gastos, postergar obras o reducir transferencias, trasladando el costo del ajuste a las provincias y, en definitiva, a los hogares argentinos. El debate en el Congreso comenzará el 7 de octubre, donde estos puntos serán centrales en la discusión.