A fines de septiembre tendrá lugar el último objetivo de superávit comprometido ante el organismo hasta que se negocie un programa nuevo. El equipo económico y el Fondo retomarán el ida y vuelta técnico en las próximas semanas
El Gobierno necesitará acumular más reservas y sostener el ajuste para cumplir las últimas metas del programa actual con el Fondo.
Las próximas tres semanas serán decisivas para la parte final del acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional, el Extended Fund Facility (EFF) que comenzó en marzo de 2022 y que atraviesa sus últimos meses de duración, ante la expectativa de una negociación, todavía inexistente, hacia un programa nuevo.
El último día de septiembre marcará la última meta de superávit fiscal a la que se comprometió la Argentina y el Gobierno buscará quedar en zona de cumplimiento en un mes que será más complejo para las cuentas públicas por un efecto doble que actúa en direcciones opuestas: la baja del impuesto PAIS hará resentir una recaudación tributaria que ya en agosto mostró señales de debilidad; y un crecimiento de los ingresos por medidas como la recomposición de Ganancias o la moratoria impositiva.
Por lo pronto, el Gobierno sostuvo en agosto el ritmo del ajuste fiscal, aunque en una magnitud algo más leve que en los últimos meses. Así lo reflejó un trabajo de la consultora Analytica, que observó los datos del presupuesto abierto para medir cuál fue el ritmo de recortes en el gasto público. “En agosto, el gasto primario real devengado tuvo una caída del 25,9% interanual. Considerando los primeros ocho meses, la contracción en términos reales fue del 30,4% comparado con igual período del año pasado”, mencionaron.
Fuente: InfoB
