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Buenos Aires – El Poder Ejecutivo tiene definida su hoja de ruta legislativa y no piensa detenerla por la Copa del Mundo. Desde la Casa Rosada impulsaron en las últimas dos semanas una batería de proyectos de gran impacto y las bancadas libertarias ya organizaron la agenda: habrá sesiones en la segunda mitad de junio, mientras se transmiten los partidos de la Selección Argentina. Para garantizar el quórum necesario, bajaron una indicación informal pero contundente: los diputados del oficialismo no deben viajar a Estados Unidos para seguir al equipo nacional, sino permanecer en el recinto para dar quórum y aprobar las iniciativas enviadas por el Gobierno.

La actividad parlamentaria será intensa en los próximos días. Desde la semana que viene, la Cámara de Diputados iniciará el debate en comisión de dos piezas centrales: el denominado Súper RIGI, orientado a promover regímenes de inversión y desarrollo regional, y la nueva Ley de Lobby, cuyo objetivo es transparentar el accionar de los grupos de interés y su influencia sobre las decisiones del Estado. A su vez, aguardan la llegada desde el Senado de otros proyectos clave, como la norma de inviolabilidad de la propiedad privada y el marco para el pago a los denominados holdouts.

En la Cámara Alta el escenario es de alta carga de trabajo y se generó lo que desde el oficialismo denominan un verdadero “cuello de botella legislativo”. Allí deberán tratarse normas que ya tienen media sanción, como la Ley Hojarasca y las modificaciones a la Ley de Zonas Frías, y también iniciativas frescas enviadas por el Ejecutivo: la reforma al sistema de etiquetado frontal de alimentos y la ley integral contra la ludopatía, diseñada para prevenir y combatir los problemas derivados de las apuestas.

Entre todo este abanico de propuestas, las filas oficialistas reconocen que hay dos proyectos que son verdaderas prioridades políticas y económicas. El primero es la reforma política, que incluye la derogación de las elecciones primarias (PASO), una promesa de campaña central para el Presidente. El segundo es el Súper RIGI, considerado la herramienta principal para dinamizar la llegada de inversiones al país y generar nuevas condiciones para el crecimiento económico, dos objetivos que el Gobierno busca sellar antes de avanzar en otros temas de la agenda pública.