El caso Kueider dejó en evidencia que el relato según el cual la corrupción solo es kirchnerista no alcanza a explicar toda la realidad. El peronismo lo aprovechó para arremeter contra el Gobierno, mientras que el PRO y LLA no sabían qué hacer
El ex senador Edgardo Kueider
El ex senador Edgardo Kueider no debe poder creer la velocidad con la que cambia la suerte de las personas, en este caso la suya. Es que en los últimos años le había ido muy bien. Fue secretario general de la gobernación de Entre Ríos, cuando el mandatario era Gustavo Bordet. De allí llegó al Senado de la Nación. Y, gracias a su conversión al credo libertario consiguió la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Mientras, una empresa que él mismo había adquirido para comprar ganado, y que no había comprado ni un ternero, acumulaba inmueble tras inmueble. La vida le sonreía. Salvo por un pequeño detalle. En San Isidro la jueza Sandra Arroyo Salgado investigaba desde 2020 a una empresa de seguridad por pago de coimas con destinatarios variados, entre ellos la empresa de energía estatal de Entre Ríos, cuando estaba bajo el control de Kueider. La jueza ya había detenido a alguna gente cercana a él. Pero él tenía fueros. Nada preocupante.
Fuente: InfoB