Isabel Eriksson fue capturada por Martin Trenneborg tras una cita en la que le dio de comer fresas con sedantes. Ya dormida, la llevó hasta el refugio que había construido debajo de su casa en medio del bosque. El testimonio de lo que vivió la víctima y cómo se resolvió el caso
Durante cinco años, Martin Trenneborg, un médico de 38, había construido en secreto una prisión bajo tierra diseñada para mantener cautivas a sus víctimas
En la localidad sueca de Kristianstad parece que nunca pasa nada. Los inviernos son largos y con pocas horas de sol. La gente, en general, permanece encerrada en sus casas. Durante, los veranos, si se puede ver más personas pasear por la plaza. Detrás de ese clima bucólico y detenido en el tiempo se escondía una casa del horror. en una de las calles del pueblo, debajo de un chalet, se erigía un búnker subterráneo que ocultaba uno de los crímenes más escalofriantes de la última década en el país escandinavo. Durante cinco años, Martin Trenneborg, un médico de 38, había construido en secreto una prisión bajo tierra diseñada para mantener cautivas a sus víctimas. Su crimen salió a la luz en septiembre de 2015, cuando secuestró a una mujer de Estocolmo con la que había iniciado una relación.
Fuente: InfoB