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Región NEA – En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, se renueva la advertencia sobre una de las enfermedades crónicas más extendidas y peligrosas en todo el mundo. Conocida popularmente como el “asesino silencioso”, la hipertensión arterial afecta a millones de personas y su característica más riesgosa es que puede avanzar durante años sin manifestar síntomas evidentes, mientras produce daños progresivos y graves en órganos vitales como el corazón, el cerebro y los riñones. Por eso, la detección temprana y el control son fundamentales para evitar consecuencias irreversibles en la salud.

Para ayudar a la población a cuidarse, se presenta una guía práctica con información esencial para reconocer factores de riesgo, adoptar hábitos saludables y saber cuándo consultar al médico. El punto de partida es saber cuándo se considera que una persona tiene presión alta: el diagnóstico se confirma cuando la presión arterial se mantiene de forma sostenida igual o superior a 140/90 milímetros de mercurio (mmHg).

Sin embargo, los especialistas advierten que un solo valor elevado no es suficiente para determinar que alguien es hipertenso. Las mediciones pueden variar por actividad física, estrés o alimentación. Por eso, la recomendación médica es clara: es necesario realizar al menos dos o más tomas en días distintos y en estado de reposo para confirmar si existe realmente un cuadro de hipertensión o si se trata de una alteración pasajera. Conocer estos datos y controlarse periódicamente es la mejor herramienta para frenar una enfermedad que avanza sin avisar, pero que se puede manejar y prevenir.