La pelea al interior del kirchnerismo no cede, mientras la ex presidenta prepara una nueva etapa en el partido. Kicillof y el desafío de no ser “albertizado”. El Gobierno negocia eliminar las PASO y suma cambios a las reglas electorales. Las proyecciones sobre Trump-Harris
Axel Kicillof y Cristina Kirchner
“¡Ganamos por un voto! ¡Gracias María!”. El autor de la ironía es uno de los principales impulsores de la candidatura a presidenta del PJ de Cristina Kirchner. Y la referencia, está claro, es a la decisión de la jueza electoral, María Servini, quien bajó de un plumazo al único rival en la interna. Es un chiste extendido dentro del peronismo, desde hace décadas, que la verdadera mandamás del partido es la titular del Juzgado Federal 1.
Desde ese nuevo sillón, la ex presidenta va a intentar reconstruir su liderazgo. El mensaje es desempolvar el sello, movilizar a los afiliados con actividades y una rediscusión programática. Es más: hay planes para hacer una reforma en la sede de Matheu 130, un edificio que se quedó en el tiempo, al que ella pretende darle su impronta, con murales incluidos.
El principal costo interno que tuvo la coronación de Cristina fue el método. No pudo imponer sin chistar su voluntad, como en otras ocasiones, y quedó expuesta la diferencia que venía latente con Axel Kicillof desde hacía meses.
Fuente: InfoB