Resistencia, Chaco – La crisis del sistema de transporte público del Gran Resistencia continúa profundizándose y los números reflejan un deterioro sin precedentes en los últimos años. Así lo aseguró el presidente de la Cámara de Empresarios del Transporte Automotor del Chaco (Cetach), Gustavo Larrea, quien describió la situación actual como el resultado de un “caldo de cultivo de este desastre enorme”, formado por la fuerte baja en la cantidad de usuarios, la reducción de los subsidios estatales y el incremento constante de los costos operativos de las unidades.
El parque automotor habilitado para circular en el área metropolitana se redujo de forma drástica en apenas dos años. Según los datos aportados por el dirigente, en 2024 el sistema contaba con 265 colectivos en funcionamiento; durante 2025 esa cifra bajó a 194 unidades, lo que representó una caída del 26% en solo doce meses. Actualmente, el servicio funciona con apenas 165 rodados, lo que implica que hoy circula cerca de un 38% menos de colectivos que hace dos años, generando demoras, mayor saturación en las unidades y menos frecuencias para los vecinos.
La pérdida de unidades coincide con una caída sostenida en la cantidad de pasajeros que utilizan el sistema. Las cifras presentadas en las audiencias públicas muestran que durante 2024 se transportaron 25.445.797 usuarios, mientras que en 2025 la cifra se redujo a 17.519.702, una disminución del 31% en el transcurso de un año. Larrea advirtió además que la tendencia se agravó notablemente durante 2026, por lo que las proyecciones actuales estiman una caída total del 61% en la cantidad de pasajeros respecto a los niveles previos al inicio de la crisis.
El dirigente empresarial advirtió que si no se adoptan medidas urgentes para revertir la situación, el sistema podría colapsar en los próximos meses, afectando la movilidad de miles de chaqueños que dependen del transporte público para trasladarse a sus trabajos, estudios o trámites diarios. Las empresas del sector vienen reclamando desde hace tiempo una revisión de las tarifas y la restitución de los subsidios reducidos, para poder recuperar unidades y frecuencias y frenar la fuga de usuarios que se traslada cada vez más a medios alternativos.