El enfrentamiento entre el jefe cocalero y el presidente mantiene en vilo a Bolivia. Decenas de bloqueos, ciudades aisladas, falta de combustible y alimentos. El ex jefe de Estado busca derrocar al actual mandatario provocando un estallido social
Evo Morales y Luis Arce están enfrentados por el control no sólo del Movimiento al Socialismo (MAS), su partido, sino por el control territorial y político de Bolivia
Arrinconado por un violento y prolongado conflicto social, falta de apoyo político, sindical y militar tras cometer un escandaloso fraude electoral para mantenerse en el poder, Evo Morales renunció a la presidencia y abandonó el país con destino a México. Horas antes había intentado una última maniobra desesperada: repetir los comicios. Pero ya no tenía margen ni respaldo interno para hacerlo.
Era el 10 de noviembre de 2019 cuando selló su dimisión y encaró su exilio. Al llegar a tierra mexicana -aún abrumado por los acontecimientos- comenzó a diseñar un relato que lo victimizara: no hubo renuncia como consecuencia de una completa crisis, sino que todo se trató de un golpe de Estado. Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el presidente anfitrión, rubricó esa contextualización. Lo siguieron otros.
Fuente: InfoB