Corrientes – La Autovía de la Ruta Nacional 12, una obra clave para la conectividad, seguridad y desarrollo económico de la provincia, atraviesa una nueva etapa de incertidumbre y estancamiento. Mientras el Gobierno nacional mantiene como eje central su política de ajuste fiscal, los trabajos permanecen prácticamente paralizados, surgen serias dudas sobre los porcentajes de avance difundidos oficialmente y crecen las críticas por el impacto negativo que esta situación genera en la seguridad vial y en la vida cotidiana de miles de personas que transitan la zona a diario.
Fuentes cercanas a la empresa contratista confirmaron que por el momento no hay definiciones concretas para reanudar las tareas, y estiman que cualquier novedad o movimiento real en el terreno recién podría darse en el segundo semestre del año. Un dato clave que desmiente versiones oficiales es que el último desembolso realizado por Nación no estuvo destinado a avanzar en la construcción, sino únicamente a cancelar certificados de deuda que ya estaban pendientes con la concesionaria. La realidad es dura: la obra no cuenta con partidas presupuestarias específicas desde hace dos años.
Desde el propio entorno oficial lo admiten con crudeza: “La autovía integra el paquete de las 40 obras prioritarias, pero no hay plata”, señalaron. La falta de información también es motivo de sospecha: medios locales consultaron a ingenieros y trabajadores de Vialidad Nacional para conocer el estado real de ejecución, pero ninguno pudo brindar datos precisos ni claros sobre cuánto se ha construido realmente, generando más desconfianza sobre las cifras que se difunden públicamente.
A esto se suma que el proyecto original sufrió recortes y modificaciones constantes desde su inicio. De los 13 kilómetros iniciales, quedó reducido a 12, y también se redefinió su recorrido: el punto de partida pasó del control caminero N°4 (acceso a Cañada Quiroz) a la avenida Maipú, llegando hasta la Ruta Provincial 43, en tanto que el tramo hacia Saladas quedó pendiente de un esquema distinto vinculado a la concesión de peajes, que aún no se definió. En enero de 2025 se había prometido finalizarla en 18 meses, pero con la parálisis actual, cualquier cronograma ya se considera incumplido.