La madrugada del 13 de octubre de 2010, tras una audaz y sofisticada operación, los mineros chilenos que habían quedado atrapados en la mina San José, en Atacama, por un derrumbe ocurrido el 5 de agosto comenzaron a ser izados a la superficie. El presidente Piñera había intentado suspender la búsqueda, pero la presión popular lo obligó a retroceder. El calvario subterráneo y las estafas en la superficie
Los mineros que fueron protagonistas del rescate más exitoso de la minería a nivel mundial, se salvaron los 33
El reloj marcaba exactamente las 00.05 del miércoles 13 de octubre de 2010 cuando el minero Florencio “Floro” Ávalos salió de la cápsula Fénix 2, en la que fue izado 722 metros desde las entrañas de la tierra y quedó enceguecido por los reflectores. Junto con sus 32 compañeros que seguían abajo, había pasado 69 días enterrado en las profundidades de la mina San José, en Atacama, desde el derrumbe del 5 de agosto. Durante ese tiempo estuvieron 17 días completamente incomunicados hasta que se supo que seguían vivos aun cuando el presidente chileno, Sebastián Pïñera, había intentado darlos por muertos a todos para evitar los costos de una incierta operación de rescate.
Fuente: InfoB