El 28 de julio de 1914, con la declaración de guerra del imperio austro-húngaro contra Serbia, estalló la “Gran Guerra”, que durante más de cuatro años ensangrentó a Europa y terminó involucrando a casi 70 países. Armas sofisticadas y batallas de trincheras. El ingreso de los Estados Unidos, clave para la derrota de la alianza entre Alemania y el Imperio Austro-Húngaro
Soldados franceses avanzan con dificultad desde su trinchera en la sangrienta batalla de Verdún, en 1916. La batalla duró 303 días y entre alemanes y franceses hubo 714.231 muertos
Europa llevaba más de cuatro décadas de tensa calma, solo interrumpida por pequeños conflictos bélicos bien focalizados, cuando hace exactamente 110 años, el 28 de julio de 1914 estalló la que muy pronto se pasó a llamar la “Gran Guerra”, un enfrentamiento generalizado entre dos alianzas de potencias europeas que no solo baño de sangre el continente durante más de cuatro años, sino que se expandió por Asia, Oceanía y África y comenzó a definirse con la tardía intervención de los Estados Unidos.
En realidad, esa quietud bélica que pareció predominar en Europa desde 1871, con la finalización de la guerra franco-prusiana, hasta julio de 1941 podría calificarse, utilizando un lugar común, como la calma que precedió a una de las peores tempestades de la historia de la humanidad. Durante esos años, conocidos como los de “la paz armada”, las potencias europeas protagonizaron una carrera armamentista cuyo desenlace no podía ser otro que una guerra de magnitud desconocida hasta entonces.
Fuente: InfoB