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Las ventas de los comercios minoristas pyme por el Día de la Madre volvieron a mostrar señales de debilidad en 2026. La actividad estuvo marcada por compras más cautelosas, presupuestos familiares ajustados y una mayor búsqueda de productos económicos. Los descuentos y la financiación resultaron determinantes para concretar operaciones, en un contexto en el que el poder adquisitivo de los hogares sigue presionado por la inflación.

Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas a precios constantes retrocedieron un 1,4% interanual. Con este resultado, la fecha volvió a registrar una caída que se suma a una tendencia que refleja las dificultades del comercio minorista para recuperar el dinamismo de la demanda. El ticket promedio se ubicó en 63.197 pesos, aunque el gasto mostró diferencias significativas según el rubro.

El desempeño sectorial volvió a mostrar un panorama dispar, aunque con predominio de las variaciones negativas: cuatro de los seis rubros relevados terminaron en baja. Los electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video encabezaron las caídas, con un retroceso de 3,6% interanual. Les siguieron cosméticos y perfumería, y equipos periféricos, accesorios y celulares, ambos con una baja de 3,2%.

Los datos confirman que el consumo familiar sigue siendo uno de los eslabones más débiles de la economía argentina, con familias que priorizan los gastos esenciales y postergan las compras de bienes durables o semidurables. Para los comercios, el escenario obliga a mantener promociones y planes de financiación como herramientas para atraer clientes, en la expectativa de que en los próximos meses la demanda pueda recuperar algo de terreno.