El Proyecto de Ley de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno nacional dibuja un escenario ambiguo para el área educativa: si bien algunos indicadores mejoran respecto de este año, el sector continúa muy por debajo de los niveles registrados hace apenas cuatro años. Así lo advierte un informe elaborado por Javier Curcio, María Sol Alzú y Tomás Besada para la organización Argentinos por la Educación, que analiza en detalle las partidas previstas para el próximo ejercicio.
Según el documento, la función Educación y Cultura contará en 2027 con un presupuesto equivalente al 0,79% del Producto Interno Bruto. Esto representa una suba real del 5,6% frente a 2026, ya que el aumento nominal previsto es del 27,2% frente a una inflación promedio estimada en el proyecto del 20,5%. En términos absolutos, el gasto llegaría a 9,3 billones de pesos constantes de 2026. Sin embargo, los especialistas señalan que el punto de partida es muy bajo: en 2023 el gasto educativo nacional alcanzaba los 16,7 billones de pesos y el 1,42% del PIB, y desde entonces cayó de manera sostenida hasta los 8,7 y 8,8 billones de 2025 y 2026. La recuperación proyectada para 2027 apenas reduce esa brecha y, entre 2023 y 2027, la caída real acumulada alcanzaría el 44,4%.
El componente que más preocupa es la educación universitaria, que concentra el 80,1% del presupuesto de la Secretaría de Educación. Según el informe, esos recursos crecerían apenas un 0,3% real, ya que el aumento nominal es del 20,9%. Allí aparece una de las advertencias centrales: el monto previsto no contempla la aplicación plena de la Ley 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente, vigente pero con cumplimiento pendiente por parte del Poder Ejecutivo. Cumplirla exigiría, según estimaciones citadas en el documento, una ampliación real cercana al 30% respecto de 2026.
En el otro extremo, los programas de educación obligatoria y superior no universitaria, que representan el 12,5% del gasto de la Secretaría, tendrían un alza nominal del 34%, equivalente a una mejora real del 11,2%. No obstante, el informe recuerda que este nivel educativo, que en 2023 equivalía al 0,32% del PIB, bajó al 0,08% en 2025 y se mantendría en ese valor durante 2026 y 2027, por lo que la mejora parte de una base muy reducida.
El Plan Nacional de Alfabetización, que ya cumple su tercer año, recibiría 773.830 millones de pesos, un 38,3% más que en 2026, y concentraría el 8,3% del presupuesto de la Secretaría. La Jornada Extendida absorbe la mayor parte, con 586.781 millones, aunque su peso baja al 75,8%. Todas las líneas del programa superarían la inflación proyectada, con aumentos destacados en el Fondo Red de Alfabetización (176,8%), la formación docente (158,4%) y los materiales educativos (116,7%). Para 2027 se prevé además sumar acciones del Compromiso Federal por la Matemática, aunque el proyecto no identifica una partida específica, por lo que esos fondos no pueden distinguirse dentro del cálculo global.