El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo económico del Gobierno durante la Argentina Week celebrada en Francia, donde rechazó que el país atraviese una recesión y atribuyó la desaceleración a factores externos compartidos con toda la región. “No estamos en recesión, estamos creciendo menos que antes”, señaló, al tiempo que pronosticó una mejora en la actividad durante el segundo semestre del año.
Sobre el riesgo país, que se mantiene en torno a los 650 puntos básicos, el funcionario recordó que se trata de niveles muy inferiores a los registrados meses atrás: “Veníamos de un riesgo financiero de entre 2.500 y 3.000 puntos y ahora estamos en 600”. Reconoció que hubo un piso más bajo cercano a los 400, pero explicó que la suba responde tanto a turbulencias internacionales como a la cercanía del proceso electoral, y reivindicó la confianza que la Argentina despierta hoy entre inversores del exterior.
Caputo encuadró la situación dentro de un escenario global: citó los casos de Chile, que recortó su pronóstico de crecimiento del 2,5% al 0,5%, y Uruguay, que lo redujo del 2,5% al 0,25%, ambos afectados por el encarecimiento de la energía y el aumento de las tasas de interés mundiales. “Para volver a ver los niveles de las tasas a 10 y 30 años que hay hoy, tenemos que remontarnos más de 20 años atrás”, remarcó, concluyendo que la menor expansión económica es un fenómeno generalizado y no exclusivo de la Argentina.