Efectivos de Seguridad Rural junto a personal de Bromatología realizaron un control sanitario en una carnicería ubicada sobre calle García Merou al 5900, en la localidad de Fontana, donde hallaron 482 kilogramos de productos cárnicos de origen bovino que no pudieron ser justificados. La inspección se realizó pasadas las 11 de la mañana y incluyó la revisión de cámaras de frío y freezers del local, donde se encontró la mercadería sin documentación que avale su procedencia.
El hallazgo más irregular se produjo en un sector del local que funcionaba como baño, donde los inspectores descubrieron cuatro bolsas con carne almacenadas en condiciones totalmente inadecuadas para la conservación de alimentos. El propietario del comercio, un hombre de 50 años, no pudo explicar de dónde provenían los productos ni presentar la documentación sanitaria correspondiente, por lo que se procedió a su inmediata detención.
Por disposición de la Fiscalía Rural y Ambiental, la totalidad de la carne fue desnaturalizada y declarada no apta para el consumo humano, evitando que llegue a los consumidores. El detenido quedó a disposición de la Justicia mientras se investiga el origen de la mercadería y las condiciones en que se comercializaba en el establecimiento.