El ajuste del gasto público ha sido uno de los pilares centrales de la política económica impulsada por el gobierno de Javier Milei. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), firmado por su titular Nadin Argañaraz, reconstruye con detalle el proceso mediante el cual se logró una reducción acumulada equivalente a 14 puntos del Producto Bruto Interno en el transcurso de tres años. El recorte, señala el estudio, no se concentró exclusivamente en erogaciones directas, sino que una parte significativa se materializó a través de la disminución de transferencias a provincias, universidades y empresas públicas, con un impacto que se fue profundizando año tras año.
El trabajo se diferencia de los análisis habituales al centrarse en el gasto primario devengado de la Administración Pública Nacional, que representa aproximadamente el 85% del gasto del Sector Público nacional. Según explica el informe, este criterio permite observar con mayor claridad “la decisión política plasmada en el presupuesto” y constituye “el puntapié inicial del ajuste del gasto realizado por el gobierno nacional”, por encima de las variaciones que puedan registrarse en los plazos de pago.
El recorte se aplicó de forma escalonada y con distinta intensidad según las áreas. La reducción de transferencias hacia otros niveles del Estado y entidades descentralizadas funcionó como uno de los mecanismos principales para alcanzar las metas de ahorro fiscal, trasladando en buena medida el ajuste desde el presupuesto nacional hacia las jurisdicciones subnacionales y los servicios públicos que estas financian o gestionan. El informe confirma así que el ajuste no operó de un solo golpe ni en un solo sentido, sino que se construyó de manera sostenida y diversificada a lo largo de todo el periodo.