Un informe elaborado por el Centro de Estudios de la Ciudad reveló una realidad particularmente preocupante: las mujeres de hasta 25 años registran las tasas de morosidad más altas del país, muy por encima del promedio general y de los hombres del mismo rango etario. Según los datos actualizados a julio de este año, la tasa de incumplimiento en este segmento femenino alcanza el 38,25% a nivel nacional, duplicando con creces el promedio general del país que se ubicó en 17,94%.
El universo de mujeres jóvenes endeudadas asciende a 784.172 personas, de las cuales 311.087 ya registran atrasos en sus pagos. La deuda promedio de este grupo ronda los $1.020.000**, mientras que entre quienes ya están en situación de mora el monto adeudado asciende a **$987.660. En algunos partidos de la provincia de Buenos Aires, la gravedad es aún mayor: la tasa de morosidad de estas jóvenes supera el 60%, y el monto adeudado llega a duplicar al promedio general de la población.
El informe señala que esta brecha se explica por factores estructurales que afectan de manera desigual a las mujeres jóvenes: mayor informalidad laboral, persistente brecha salarial y niveles de ingresos más bajos que les dificultan hacer frente a los compromisos financieros. Los hombres del mismo rango de edad también presentan niveles elevados de morosidad, pero incluso así su tasa es menor: 37,1%, mientras que en el resto de los grupos etarios las tasas caen de forma sensible. El cuadro expone que el sobreendeudamiento juvenil tiene además un rostro femenino, agravado por condiciones de desigualdad que vuelven más difícil el camino hacia el desendeudamiento.