Varias entidades financieras comenzaron a readecuar sus condiciones de crédito hipotecario tras el anuncio del Gobierno, que les permitirá obtener financiamiento a largo plazo desde el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para canalizarlo hacia préstamos de primera vivienda. Como condición para acceder a esos fondos oficiales, las entidades deberán respetar una tasa máxima de UVA más 7,5% anual, lo que ya impulsó modificaciones en la oferta comercial de los bancos.
Este lunes se realizará la primera subasta, por un monto de $200.000 millones**, que dará inicio a una serie de diez licitaciones sucesivas por igual valor hasta completar los **$2 billones previstos en el programa. El Banco Central estableció que cada entidad podrá recibir como mínimo $1.000 millones** y como máximo **$40.000 millones por cada llamado. Una vez adjudicados los recursos, los bancos dispondrán de 120 días corridos para convertirlos en préstamos hipotecarios bajo las condiciones pactadas. Si no cumplen con el plazo de colocación, la Anses podrá exigir la devolución de los fondos y excluir a la entidad de futuras licitaciones.
El esquema busca así garantizar que los recursos del sistema previsional se transformen efectivamente en créditos accesibles para la compra, construcción o ampliación de vivienda, con tasas reguladas y plazos extendidos. La primera licitación marcará el ritmo de una iniciativa que el Gobierno confía en que reactivará el mercado hipotecario tras años de escasez de financiamiento accesible.