La carrera del Gran Premio de Italia en Monza sufrió una interrupción dramática en la segunda vuelta por un fuerte accidente protagonizado por Charles Leclerc, piloto de Ferrari. El monegasco perdió el control de su monoplaza mientras defendía la cuarta posición frente a Oscar Piastri, se fue contra las barreras de protección a gran velocidad y obligó a los comisarios a detener la competencia con bandera roja.
El incidente ocurrió al final del segundo giro, en la curva conocida como la Parabólica. Leclerc sufría un sobreviraje repentino: la parte trasera del auto se desacomodó, el coche hizo un trompo y terminó impactando contra las barreras exteriores. Tras el choque, el piloto salió por sus propios medios del vehículo y se confirmó que no sufrió lesiones. En un primer momento se exhibió bandera amarilla y se activó el Auto de Seguridad, pero la magnitud del daño en la zona de impacto obligó a detener la carrera por completo.
Al momento de la interrupción, Franco Colapinto ocupaba una destacada cuarta posición, detrás de Max Verstappen y por delante de Piastri. En la punta se mantenían George Russell y Pierre Gasly, quienes habían quedado primero y segundo al inicio de esa segunda vuelta. El accidente congeló las posiciones y dejó al argentino en una posición privilegiada para el reinicio, tras una arrancada que lo había ubicado entre los protagonistas de la carrera.