El partido de La Matanza registró al menos 18 homicidios en el último mes, según datos oficiales de la UFI de Homicidios a cargo de los fiscales Claudio Fornaro y Diego Rulli. La cifra —nueve en la primera quincena y otros ocho en la segunda— ubica a este distrito como la jurisdicción con mayor tasa de muertes violentas del país, superando incluso a Rosario, que registró ocho homicidios entre julio y lo que va de agosto. En promedio, se produce más de una muerte violenta cada dos días.
Los motivos que explican el cuadro son variados: víctimas de delitos comunes, delincuentes abatidos en enfrentamientos con fuerzas de seguridad y asesinatos vinculados al negocio de las drogas. El caso más reciente y resonante ocurrió el viernes por la noche en Rafael Castillo, cuando una pareja de policías de la Ciudad de Buenos Aires, vestidos de civil, fue abordada por cuatro asaltantes armados al llegar a su domicilio. Tras el intercambio de disparos, murieron en el acto Kevin Martínez (18) y Walter Ponce (22); Rodrigo Vargas (22) falleció posteriormente en el hospital por las heridas recibidas. Un cuarto sospechoso, menor de edad, resultó herido y un quinto cómplice permanece prófugo.
A la gravedad de las cifras se suma un dato especialmente doloroso: en los últimos 15 días se registraron además cuatro muertes de bebés en el partido. El escenario de violencia y precariedad se refleja también en las redes sociales, donde familiares de los asaltantes muertos en enfrentamientos han comenzado a organizar colectas para costear los funerales, una práctica que se ha vuelto frecuente en el conurbano bonaerense.