Ciudad de Buenos Aires – La causa por la agresión al fotógrafo Pablo Grillo durante una protesta frente al Congreso nacional sumó una nueva polémica de gravedad: se denunció que efectivos policiales habrían borrado o modificado los registros oficiales donde constaba la hora exacta en la que se produjo el disparo que lo hirió. La Justicia ya investiga si se cometieron irregularidades en la documentación del operativo de seguridad.
La presunta manipulación de la información vuelve a poner bajo escrutinio el accionar de las fuerzas durante la movilización, y abre serios interrogantes sobre la reconstrucción fidedigna de lo ocurrido. Hasta el momento, las autoridades no han presentado una explicación oficial sobre la inconsistencia en los datos.
En paralelo, una investigación difundida en redes sociales permitió armar una línea temporal detallada del momento del impacto, información que ahora cobra relevancia ante la falta de claridad en los registros institucionales. El caso sigue abierto, y los fiscales avanzan para establecer responsabilidades tanto por el disparo como por la posible alteración de documentos públicos.