Buenos Aires / Nueva York – En una jornada marcada por el feriado en Argentina y la volatilidad en los mercados internacionales, el riesgo país argentino registró una nueva baja y quedó muy cerca de cruzar el umbral de los 400 puntos básicos, un nivel que no se alcanzaba desde hace varios meses. El indicador, elaborado por JP Morgan, se movió a la baja incluso sin actividad local, mientras que la mayoría de las acciones de empresas nacionales que cotizan en el exterior cerraron con saldos negativos.
Las operaciones en Wall Street mostraron un predominio de números rojos en los ADR’s, los certificados de depósito que permiten negociar títulos argentinos en el mercado estadounidense. A diferencia de este comportamiento, el tono general de las plazas financieras fue mayormente alcista tanto en la bolsa neoyorquina como en la apertura de los mercados de Asia, aunque la tensión geopolítica mantuvo a los inversores en alerta.
El contexto global jugó un papel clave en la evolución de los precios. Durante la jornada se difundió la noticia de que Irán anunció ataques contra objetivos militares de Estados Unidos en Kuwait, Qatar y Baréin, como respuesta a una ofensiva previa. Este escalamiento del conflicto en Medio Oriente generó preocupación por sus posibles consecuencias sobre el precio del petróleo y la inflación mundial, factores que influyen directamente en la percepción de riesgo de economías emergentes como la argentina.
Analistas del sector señalan que, de mantenerse la tendencia, es probable que durante el fin de semana largo el indicador termine ubicándose por debajo de los 400 puntos. De confirmarse, sería una señal de mayor confianza por parte de los mercados, aunque advierten que la estabilidad dependerá tanto de la evolución de la situación internacional como de las medidas económicas que defina el Gobierno en las próximas semanas.