Buenos Aires – La Comisión de Infraestructura, Vivienda y Transporte del Senado aprobó un pedido de informes dirigido al Gobierno nacional para conocer en detalle la situación del proyecto del segundo puente que unirá las provincias de Chaco y Corrientes. Se trata de una obra estratégica para el desarrollo del Noreste argentino que, a pesar de los anuncios iniciales, sigue sin registrar avances concretos y genera cada vez mayor incertidumbre en la región.
La iniciativa fue presentada por el senador Jorge Capitanich y contó con el respaldo de la comisión que preside la senadora Beatriz Ávila. En la reunión donde se trató este tema también se avanzó con otros proyectos vinculados a rutas, transporte y obras públicas en distintas jurisdicciones del país. El objetivo principal es romper con la falta de definiciones oficiales que rodea al proyecto, más de dos años después de que se anunciara su financiamiento.
En el requerimiento, el Senado pide al Poder Ejecutivo que responda puntos clave: cuál será el organismo encargado de ejecutar la obra, qué situación tiene el financiamiento comprometido, en qué etapa se encuentra el proceso de licitación, si ya se realizó la audiencia pública obligatoria y si existe una partida presupuestaria asignada para su inicio. Capitanich recordó que en noviembre de 2023 se firmó un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 700 millones de dólares destinados a gran parte de la construcción.
“Queremos saber quién administrará esos fondos, cómo avanzará el trámite y cuándo podrá comenzar la ejecución”, explicó el legislador, al remarcar que esta obra es fundamental para mejorar la conectividad, reducir tiempos de viaje y potenciar el comercio entre ambas provincias y con el resto del país. Mientras tanto, la demora en las respuestas mantiene a la región a la espera de señales claras sobre el futuro de un proyecto considerado prioritario para el crecimiento económico del NEA.