Buenos Aires – Diego Biscione, conocido por todos como “Pelusa”, fue durante más de veinte años la sombra inseparable de Carlos “El Indio” Solari, acompañándolo desde el inicio de su carrera solista hasta sus últimos días. Con 57 años y una presencia imponente, este exjugador de rugby se convirtió en mucho más que un custodio: fue su compañero de confianza, testigo de cada recorrido, cada concierto y cada momento privado del artista, tal como lo definía el propio Solari: “Como que lo tengo encima”.
El vínculo entre ambos se consolidó con el paso del tiempo y trascendió lo profesional. Biscione estuvo presente en los viajes en avión privado, en los operativos de seguridad especiales para que el músico pudiera acercarse a votar en medio de multitudes, y en el interior de los camarines sellados y solitarios donde el artista se preparaba antes de salir al escenario. También participó en gestos que mostraban su lado más humano, como la entrega personal de cartas a las familias de las víctimas de la tragedia de Olavarría, además de recibir cada fin de año un reconocimiento especial por parte del Indio, aparte de su sueldo habitual.
Tras la muerte de Solari el pasado 5 de junio, a los 77 años, se vivió una despedida masiva que demostró la magnitud de su legado: cientos de miles de personas formaron una fila de más de 70 cuadras en Avellaneda, llegadas desde todos los rincones del país para rendirle homenaje. Sin embargo, Biscione no asistió al velorio. “Yo lo que di, lo di en vida”, explicó con brevedad, dejando claro que el valor de su acompañamiento se vivió día a día mientras el artista estaba activo.
Hoy, el exguardaespaldas conserva como uno de sus tesoros más preciados una dedicatoria escrita por el propio Indio en un libro: “Amigazos pocos tengo. Te agradezco tu acompañamiento cuando lo he necesitado”. Sus recuerdos permiten conocer la otra cara de las llamadas “misas ricoteras”: detrás de los conciertos multitudinarios y la figura pública, había un hombre que necesitaba silencio, protección y lealtad, cosas que encontró plenamente en quien fue su compañero durante dos décadas.