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Resistencia – El intenso frío que se sintió durante todo el fin de semana largo no fue impedimento para que la ciudad viviera una jornada cargada de emociones, recuerdos y reencuentros. El Día del Padre se celebró con una actividad muy marcada en distintos puntos de la capital chaqueña, donde las familias salieron a la calle para honrar la figura paterna, tanto en la presencia como en el recuerdo de quienes ya no están. Desde las primeras horas de la mañana, el Cementerio Municipal San Francisco Solano fue el centro de una de las movidas más sentidas, con una concurrencia numerosa que se mantuvo durante gran parte del día.

Las postales se repitieron en cada rincón del camposanto: flores frescas de todos los colores, velas encendidas y momentos de silencio y recogimiento frente a nichos y panteones. Muchas personas aprovecharon la visita para limpiar, acondicionar y embellecer los espacios donde descansan sus seres queridos, convirtiendo el acto en una forma de mantener viva la memoria y rendir homenaje en una fecha tan significativa. Fue una jornada de encuentro con el pasado, donde el afecto y la gratitud se expresaron a través de gestos sencillos pero profundos.

La actividad también tuvo su impacto en la economía local. Sobre la avenida Hernandarias, a la altura del 1500, se instalaron numerosos puestos improvisados que ofrecieron flores, tarjetas alusivas, velas y pequeños obsequios pensados para la ocasión. En un contexto económico complejo, esta fecha representó una oportunidad valiosa para muchos vecinos y comerciantes de la zona, que lograron obtener ingresos adicionales gracias a la gran afluencia de público que pasó por el lugar para cumplir con su tradición y su recuerdo.