Roldán, Santa Fe – En el marco de la investigación por el aterrizaje de un narcoavión ocurrido a mediados de mayo en la zona rural de Villa Eloísa —donde se incautaron 321 kilos de cocaína—, personal de Gendarmería Nacional llevó a cabo tres allanamientos este martes en la localidad de Roldán. El procedimiento estuvo focalizado en inmuebles vinculados a Flavio Gabriel Batista, de 41 años, uno de los principales involucrados en la causa. Durante el registro en una de las viviendas, los agentes hicieron un hallazgo clave: casi 60 kilos de estupefacientes enterrados en el patio de la casa que pertenece a la madre del sospechoso, quien ante la impresión de la situación y el descubrimiento se desmayó en pleno operativo.
El trabajo estuvo a cargo de efectivos del Centro de Operaciones Antidrogas, que lograron geolocalizar los tres domicilios donde Batista solía circular o permanecer. En la propiedad de la calle Jujuy, los gendarmes ingresaron a un sector del patio que aparecía abandonado, lleno de escombros, vegetación y chapas apiladas. Lo que llamó la atención fue la presencia de una pala en el lugar, un detalle que encendió las alarmas y los llevó a revisar con mayor detenimiento. Al levantar unas láminas de metal, notaron que la tierra estaba removida y procedieron a excavar, encontrando allí paquetes envueltos en material verde que contenían en total 58,823 kilogramos de cocaína, listos para ser distribuidos.
Esta droga incautada corresponde a la misma partida que había sido transportada en la aeronave que aterrizó de forma irregular en mayo pasado en el departamento Iriondo. El hallazgo confirma que la organización criminal utilizaba viviendas de familiares como escondites seguros para almacenar la mercadería antes de sacarla hacia los centros de venta. Batista fue detenido inmediatamente como sospechoso de integrar la banda que operaba con vuelos ilegales y que movía grandes cantidades de estupefacientes en la provincia de Santa Fe, una zona clave para el tránsito y acopio de drogas en el país.