Atlántico Sudoccidental – Un relevamiento realizado por la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera reveló una realidad impactante: las embarcaciones de bandera china capturan anualmente en las aguas cercanas a nuestra Zona Económica Exclusiva entre 1,5 y 3 millones de toneladas de recursos, un volumen que representa hasta cuatro veces lo que extrae la flota nacional. Además, los denominados buques poteros aumentaron su actividad en un 85% desde el año 2019, concentrándose mayoritariamente en la milla 201, justo en el límite exterior de las 200 millas que pertenecen a la soberanía argentina.
La situación es monitoreada noche tras noche por la Prefectura Naval Argentina desde sus guardacostas, que patrullan los 370 kilómetros de extensión frente a la costa patagónica. Una de estas embarcaciones detectó recientemente al buque Lurong Yuan Yu 669, que navegaba a menos de dos nudos de velocidad, muy cerca de cruzar la línea imaginaria que separa aguas internacionales de aguas protegidas. Ante la maniobra, la tripulación se preparó para activar el protocolo de seguridad: primero advertencias lumínicas, luego sonoras y, de ser necesario, disparos de advertencia a babor y estribor para impedir el ingreso ilegal.
En la oscuridad total del océano, la escena es reveladora: los calamares Illex argentinus ascienden en masas compactas atraídos por las potentes luces blancas que usan estas naves para la pesca, y terminan atrapados en las redes. Visto desde un satélite, el fenómeno es aún más llamativo: entre 300 y 500 barcos operan simultáneamente en un radio de apenas 90 kilómetros, formando lo que parece una ciudad flotante brillando en medio de la noche, una gigantesca operación de extracción que pone en alerta a las autoridades por el agotamiento de un recurso natural clave para la economía y la biodiversidad del país.