Chaco – El mes de junio comenzó con nuevos incrementos en los precios de los combustibles en toda la provincia. Las subas alcanzaron hasta el 2,6% según el tipo de combustible y la marca comercial, mientras que el promedio de aumento para la llamada canasta de combustibles se ubicó cerca del 1%. Esta actualización se registra incluso cuando el Gobierno nacional decidió postergar nuevamente hasta el mes de julio la actualización de los impuestos que gravan a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, una medida que buscaba frenar los ajustes pero que no alcanzó a detener la tendencia alcista en las estaciones de servicio.
El ajuste se da en un escenario marcado por dos factores principales. Por un lado, sigue vigente el esquema de «buffer» o amortiguador que implementó YPF para contener el impacto de las variaciones internacionales del precio del petróleo. Sin embargo, la empresa estatal también profundiza su política de micropricing, un sistema que permite fijar valores diferenciados según la ubicación geográfica, los corredores viales, la demanda de cada zona y hasta los horarios de carga. Esto hace que el mismo combustible pueda tener precios distintos en localidades cercanas o incluso en estaciones de la misma ciudad.
Además de los precios, el sector observa con preocupación el comportamiento de la demanda. Las ventas todavía no logran recuperar los niveles que existían antes de la fuerte desaceleración económica registrada durante 2024 y parte de 2025. Desde las cámaras de estaciones de servicio remarcan que hoy una parte muy importante de las compras se realiza mediante tarjetas de crédito y planes de cuotas, una señal clara de las dificultades económicas que enfrentan los usuarios para sostener los gastos de movilidad en el contexto actual.