Buenos Aires – A pesar de no contar con gobernadores propios en todo el territorio nacional, la Casa Rosada ha logrado conformar su propio esquema de apoyos políticos y avanza en la definición de una estrategia clave para los próximos tiempos. La mesa política oficialista debate actualmente los criterios para establecer acuerdos con los distritos provinciales, una tarea que tiene una doble finalidad: por un lado, garantizar el impulso de las reformas estructurales en el Congreso, y por el otro, comenzar a trazar las alianzas necesarias de cara a las elecciones del 2027. Las discusiones internas reflejan matices y posturas diferentes sobre la forma en que se debe encarar esta relación.
Dentro del Gobierno, la postura que por ahora prevalece es la impulsada por la secretaria general de la Presidencia y titular del partido La Libertad Avanza, Karina Milei. Según explicaron fuentes que participan de las reuniones semanales, su línea es clara: pactar únicamente con aquellas provincias y dirigentes que se hayan mostrado alineados y en sintonía con la gestión desde el principio. “La línea que impera es la de Karina y quiere acordar con los que valga la pena”, resumió uno de los integrantes del círculo íntimo, marcando una estrategia selectiva que prioriza la lealtad política. Su rol es determinante, ya que además de sus funciones ejecutivas, es la encargada de armar las listas electorales para los próximos comicios.
Sin embargo, no es la única visión dentro del oficialismo. En las reuniones que se realizan en el despacho del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, surgen otras miradas. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, promueven una perspectiva diferente: apuestan por construir alianzas de carácter más amplio o “macro” con las provincias, con el objetivo de demostrar gobernabilidad y sustentabilidad política. Este sector busca extender los entendimientos no solo a la gestión administrativa y al trabajo legislativo, sino también consolidar una estructura electoral sólida tanto a nivel nacional como provincial, buscando consensos más allá de la adhesión estricta o inicial al proyecto libertario.