Buenos Aires – El pedido de intervención federal para la provincia de Formosa, presentado en solitario por el senador Francisco Paoltroni para desplazar al gobernador Gildo Insfrán y designar a un delegado del Poder Ejecutivo, desató una fuerte disputa interna dentro del oficialismo y un cruce público con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel. La iniciativa no solo no obtuvo respaldo en las filas libertarias, sino que la propia titular del Senado salió a desmarcarse rotundamente de la propuesta y a cuestionar duramente al legislador formoseño, tras las acusaciones que este le dirigió.
El conflicto estalló cuando Paoltroni señaló que Villarruel había ordenado cambiar el lugar previsto para la presentación del proyecto, y la acusó de “ceder” ante las presiones del gobierno provincial, basándose en una nota enviada días antes por los senadores formoseños José Mayans y María Teresa González, quienes le pedían que rechazara la iniciativa e impidiera el acto convocado. Ante estos dichos, la Vicepresidenta utilizó su cuenta en la red X para responder con firmeza y desmentir cualquier tipo de acuerdo o negociación. “Nadie acompaña el proyecto de Paoltroni”, aseguró tajantemente.
En su mensaje, Villarruel fue muy dura con el senador impulsor de la medida y lo calificó como “mitómano” y “oportunista”. Además, sostuvo que toda la maniobra y las acusaciones en su contra forman parte de “una campaña de difamación para congraciarse con la hermana”, en una clara alusión a Karina Milei, figura clave de la gestión y del espacio político. De este modo, quedó en evidencia que el proyecto de intervención quedó aislado, sin apoyo político y convertido en el nuevo foco de tensión y división dentro de la alianza de Gobierno.