Montevideo / Buenos Aires – El gobierno de Uruguay confirmó que está analizando nuevas ubicaciones para el proyecto de planta de hidrógeno verde que la empresa Hif Global pretende instalar en la ciudad de Paysandú, situada frente a la costa de la localidad argentina de Colón, en la provincia de Entre Ríos. La decisión surge tras un proceso de diálogo iniciado con autoridades argentinas, que expresaron su preocupación por el impacto visual y los posibles efectos ambientales de la infraestructura, una obra que implica una inversión superior a los 5.300 millones de dólares. El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, marcó claramente el espíritu de esta etapa: “El trauma de las pasteras no se tiene que repetir”, aludiendo al histórico conflicto diplomático y ambiental que dividió a ambos países en la década de 2000.
En declaraciones radiales, Lubetkin detalló que las conversaciones comenzaron formalmente en agosto del año pasado, cuando una delegación argentina integrada por el canciller Pablo Quirno, el gobernador de Entre Ríos y el intendente de Colón visitó la Cancillería en Montevideo para plantear sus inquietudes. Frente a ese planteo, el gobierno uruguayo decidió no mantener una postura cerrada, sino abrir un canal de comunicación directo y transparente. “Iniciamos un diálogo muy válido, como modelo para cualquier tipo de desencuentro futuro”, sostuvo el ministro, explicando que se solicitó a las autoridades argentinas que detallaran sus interrogantes, los cuales fueron incorporados al cuestionario oficial que la empresa debe responder en el marco de la evaluación de impacto ambiental.
Este cambio de enfoque representa un hito en la relación bilateral, al priorizar la cooperación y la prevención de conflictos antes de avanzar en obras de gran envergadura compartidas por el río. La posibilidad de relocalizar la planta demuestra la voluntad de Uruguay de incorporar la mirada de su vecino en proyectos que afectan a ambas orillas, buscando evitar disputas judiciales y sociales como las que generaron las plantas de celulosa años atrás. De esta forma, la definición sobre la ubicación final de la planta de hidrógeno verde se transforma también en una prueba para definir los nuevos estándares de convivencia y desarrollo conjunto en la región.