Buenos Aires – La interna en el seno del Gobierno volvió a estar en el centro de la escena tras un nuevo episodio que desató la tensión y encendió las discusiones en los círculos más cercanos al poder. Todo comenzó con una publicación en la red social X: el asesor presidencial Santiago Caputo apuntó contra una cuenta anónima que había difundido un video crítico hacia su sector. Sin embargo, al revisar el origen del material, se descubrió que ese mismo contenido había sido compartido previamente desde la cuenta oficial del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El detalle no pasó desapercibido y reavivó públicamente las fricciones que vienen atravesando a los distintos grupos que conforman el oficialismo, especialmente entre el entorno de Caputo y los primos Menem.
En los pasillos de la Casa Rosada suelen desmitificar estas situaciones y aseguran que la dinámica política se parece más a la sátira de la serie Veep —donde predominan los errores, la torpeza y situaciones irracionales— que a tramas oscuras y calculadas como las de House of Cards. Aun así, este cruce generó un movimiento real y tuvo derivaciones concretas: entre ellas, se analizaron invitaciones que recibió el propio presidente Javier Milei para actividades vinculadas al próximo Mundial, definiciones sobre el estado de situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y una resolución clave en materia judicial.
En ese sentido, una de las definiciones más relevantes que surgieron tras este nuevo capítulo de tensiones fue la decisión de no avanzar finalmente con un pliego judicial que el oficialismo venía evaluando impulsar. La medida se interpretó como parte de los movimientos de ajedrez interno y la necesidad de equilibrar posiciones, en un momento donde la mirada está puesta tanto en la gestión diaria como en la imagen del Gobierno de cara a los próximos meses y los grandes eventos internacionales.