Buenos Aires – Desde la Casa Rosada salieron a desmentir categóricamente los trascendidos que indicaban que el gobierno de los Estados Unidos habría expresado inquietud por la situación política interna de Argentina, y en particular por las causas judiciales que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Fuentes oficiales aseguraron que la administración de Donald Trump no interviene ni sigue los detalles de la política doméstica argentina, y volvieron a ratificar el respaldo absoluto del presidente Javier Milei a su principal ministro, con quien el mandatario mantuvo este mañana un encuentro de dos horas en la Residencia Presidencial.
El tema generó cierto escozor en Balcarce 50, donde sostienen que la información difundida forma parte de un ataque —sin precisar si proviene de la oposición o de sectores internos— y remarcaron que ninguna versión de ese tipo surgió desde las propias filas del oficialismo. La defensa de Adorni sigue siendo la línea marcada por Milei en las últimas semanas, ratificada incluso durante la última reunión de Gabinete realizada el viernes pasado ante todos los integrantes del equipo de gobierno.
En este contexto, resaltaron la reciente visita de Santiago Caputo, enviado especial del presidente, a Washington con el objetivo de fortalecer los lazos bilaterales. Desde el Gobierno aseguraron que durante los encuentros mantenidos, incluida la reunión con Michel Jensen, asesor de Seguridad Nacional para América Latina de la Casa Blanca, no hubo ninguna manifestación de preocupación vinculada a la situación del jefe de Gabinete. “Hablaron de temas de gestión y de asuntos vinculados a la política internacional”, explicaron, y agregaron que el eje de las conversaciones fue “la profundización de la relación sistémica entre Argentina y EE.UU.” y el análisis de la situación general del gobierno argentino.
Las autoridades remarcaron que transmitir detalles específicos de esos diálogos sería irresponsable, y sostuvieron que la prioridad de la gestión es consolidar la alianza estratégica con la potencia norteamericana, uno de los objetivos centrales de la política exterior de Milei. Para el oficialismo, los rumores sobre presiones externas son solo intentos por generar incertidumbre, mientras insisten en que el vínculo con la administración republicana es sólido y se mantiene centrado en agendas de mutuo interés.