Los comicios del 17 de agosto podrían reconfigurar el escenario político de Bolivia. Pero el jefe cocalero y ex presidente cree que todavía puede sembrar el caos para mantener el control del país
Evo Morales tiene un plan. Es al mismo tiempo político y de acción. Debió trazarlo a partir de su enfrentamiento con Luis Arce -a quien le entorpeció su gestión desde el principio-, de la prohibición que le impuso la justicia boliviana para participar de las próximas elecciones presidenciales del 17 de agosto y de la pérdida de la personería del Movimiento al Socialismo (MAS) el partido que fundó.
Fuente: InfoB