El médico Luque y compañía quedaron expuestos por graves irregularidades.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó con los testigos citados para la jornada: Ana Marcela Waisman Campos, una psiquiatra que fue llamada para una interconsulta mientras Diego estaba en la Clínica Olivos, y dos administrativos (Enrique Esteban Barrios y Germán Dornelli) que se encargaban de gestionar los servicios de cuidado que requería el Diez tras la externación del sanatorio. En las tres oportunidades surgieron datos clave para la causa.
Los dos empleados explicaron los motivos por los cuales no había aparatología médica de complejidad en la internación domiciliaria donde murió Maradona el 25 de noviembre de 2020 («No puede ser que no tengamos ni una vía de suero»), mientras que Campos fue fundamental para Agustina Cosachov -psiquiatra de Diego- porque avaló el tratamiento psiquiátrico que se le daba al Diez.
No obstante, a pesar del enfático respaldo que Campos hizo sobre el plan farmacológico que su colega le daba a Maradona, durante su testimonio se mostró un audio que terminó complicando de manera colateral a la psiquiatra y al neurocirujano, Leopoldo Luque.
«Te quería llamar para conversar un poco. Esta psiquiatra me tiró algunos tips que me parecen que están buenos respecto de algo que tenemos que poner en la historia clínica antes de que se vaya Diego, que lo podes escribir vos porque ponen mucho ‘médico de cabecera, médico de cabecera’ como para quedar vos protegido legalmente», comienza el mensaje del que se consiguió una transcripción.
Lo que le explica Cosachov a Luque en ese audio es que en el acta de externación les convenía que quedara de manera explícita que la decisión de la internación domiciliaria era tanto del médico de cabecera (él) como de la familia.
«Ella me sugirió, y la verdad que yo respeto mucho en esto la postura de ella, que legalmente nos convenía a nosotros, que en realidad es verdad, hacer una última evolución diciendo que la familia, frente a las distintas opciones terapéuticas y comprendiendo y entendiendo los riesgos de las opciones, se ponen de acuerdo y optan por la internación domiciliaria», señala Cosachov en el audio.
A este mensaje se le suma otro expuesto hacia el final de la audiencia, cuando mostraron un chat posterior de cuando el Diez ya estaba en la internación domiciliaria y el jefe de los enfermeros -Mariano Perroni, también imputado- le dice a la psiquiatra que «en un caso de urgencia no estamos bien preparados».
«No puede ser que no haya una vía, una boca de suero… En el caso de que le pase algo, capaz que no, pero no nos cuesta nada estar preparados. Ojalá nadie se ofenda con las ideas que tiro y me vuelen», se lee en el mensaje.
Fuente: Crónica