Compartir en las Redes

Las madres de los nenes acusados de agredir a un compañero fueron citadas a declarar y una de ellas reveló que su hijo le contó que estos abusos ya habían ocurrido bajo el nombre de retos virales de la red social TikTok.

Tres adolescentes, de 13 años, están acusados de abusar sexualmente de un compañero de la misma edad dentro del aula de una escuela mendocina y el episodio aberrante es investigado por la Justicia de esa provincia. Los menores habrían cometido ese delito por un supuesto desafío de la red social TikTok, mientras que la docente a cargo de ellos no se dio cuenta de lo ocurrido con la víctima.

Las pericias psicológicas del adolescente que sufrió el ataque reflejaron “altos niveles de angustia”, según el documento judicial. Mientras que el examen forense inicial no detectó lesiones físicas externas, aunque consignó dolor y enrojecimiento en sus zonas íntimas. 

Cabe señalar que algunas semanas después del hecho, sin sus presuntos abusadores en la misma institución, el joven se reincorporó a las clases. La Dirección General de Escuelas de Mendoza confirmó el caso a TN, pero no brindó detalles sobre los procedimientos realizados por tratarse de “un hecho donde los involucrados son menores de edad”.

En esa línea, desde el Ministerio Público Fiscal provincial señalaron: “Es un caso penal entre menores, y al ser víctimas y victimarios no se ha dado información”.

Por su parte, las madres de los agresores fueron citadas a declarar y una de ellas mencionó que su hijo le había contado que, bajo el nombre de retos virales de TikTok, estos abusos venían ocurriendo desde tiempo atrás. 

La mujer también mencionó un hecho anterior durante una clase de gimnasia en el que otro compañero resultó ser víctima de una agresión similar.

Los episodios de abuso sexual disfrazados como “desafío” de TikTok

Como bien se detalló, el episodio ocurrió en septiembre del año pasado, aunque fue dado a conocer en las últimas horas. La víctima declaró que uno de los adolescentes lo inmovilizó, otro le arrojó un líquido adhesivo blanco para simular la eyaculación masculina, y el tercero le introdujo los dedos en el ano. 

También denunció que los atacantes le apretaron su zona genital mientras le pedían que silbara, al emular una agresión sexual disfrazada de broma que se conoce como “chiflá, chiflá”.

La docente mencionó que en ese momento estaba en su escritorio, pero que a su alrededor tenía a seis alumnos a los que explicaba cómo descargar unos archivos de la clase. Ante ese marco no advirtió nada de lo sucedido, según declaró ante las autoridades judiciales y escolares.

Más tarde, la madre de la víctima dijo haber encontrado a su hijo en estado de shock al retirarlo de la escuela, y que allí el chico le relató el abuso sexual que había sufrido. “Lo encontré llorando desconsoladamente”, resumió la mujer.

Ante todo esto, la fiscalía de menores que intervino en el caso calificó el hecho como “abuso sexual con acceso carnal”. La investigación continúa, pero la Justicia no adoptó ninguna medida contra los menores involucrados en el ataque, ya que no se les puede imputar ningún delito, de acuerdo con la Ley 22.278.

Fuente: Crónica

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *