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La tentativa de robo había ocurrido días pasados, en la zona oeste del Gran Buenos Aires.

Un delincuente, que era buscado por haber participado en un asalto sufrido días pasados por un suboficial retirado de la Prefectura Naval Argentina (P.N.A.) que trabajaba de remisero, fue detenido por los pesquisas en un operativo que se llevó a cabo en el oeste del conurbano bonaerense. En el suceso, la víctima del robo había matado, en un tiroteo, a otro de los ladrones.

Voceros judiciales revelaron que el individuo, de 21 años, resultó apresado en la calle Morón al 1600, entre Quilmes y el pasaje Combatientes.

Según agregaron los informantes, el sujeto finalizó capturado por los servidores públicos destinados en la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de la zona, quienes actuaron con las directivas de la Unidad Funcional N° 8 de los tribunales de esa jurisdicción.

Autoridades de la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se encargaron de supervisar los diferentes procedimientos.

Así fue el enfrentamiento armado

Este hecho se produjo a las 16 del 5 de febrero, cuando un prefecto retirado, de 59 años, guiaba un VW Suran oscuro, con dominio finalizado en 334, donde llevaba a dos pasajeros.

Al arribar al cruce de Bouchard y Almirante Brown, los mencionados clientes, que en realidad eran ladrones, dieron a conocer sus verdaderas intenciones y amenazaron de muerte a esa víctima, obligándola a bajar del rodado.

Resistencia

Con rapidez, el hombre descendió del coche, pero entonces resolvió ofrecer resistencia a ser desvalijado y, luego de extraer de entre las ropas una pistola Taurus Millenium PT111 G2 calibre nueve milímetros, se enfrentó a tiros con los hampones y alcanzó a matar a uno de ellos, de 42 años, cuyo cadáver quedó en el habitáculo del vehículo.

Mientras tanto, el otro asaltante fugó a la carrera y la víctima, que recibió un proyectil en la mano izquierda, debió ser conducida al Hospital Descentralizado Zonal General Mariano y Luciano de la Vega, donde se certificó que se hallaba fuera de peligro.

Peritos de la delegación local de la Policía Científica, al ser convocados por las autoridades de la Justicia, revisaron el cadáver del marginal y entonces lograron determinar que presentaba un certero impacto de arma de fuego en el estómago; a la vez que incautaron en su poder un revólver 32 largo, carente tanto de marca como de numeración.

Peritos de la delegación local de la Policía Científica, al ser convocados por las autoridades de la Justicia, revisaron el cadáver del marginal y entonces lograron determinar que presentaba un certero impacto de arma de fuego en el estómago; a la vez que incautaron en su poder un revólver 32 largo, carente tanto de marca como de numeración.

Fuente: Crónica

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