Se trata del ciudadano paraguayo Sergio Benítez Atienza que estaba prófugo de la Justicia desde hace un año. Había una recompensa de 5 millones de pesos y un alerta de Interpol. Será extraditado.
Jennifer Campos Calle, la adolescente de 13 años que fue asesinada en su casa del Virrey del Pino, durante un robo en enero del año pasado. La policía detuvo a uno de los sospechosos del asesinato. Se trata de Germán Sergio Benítez Atienza, alias “Anteojito” en Paraguay.
Tras un trabajo conjunto llevado a cabo por los agentes policiales de Paraguay y la Dirección de Investigaciones de La Matanza (DDI), el acusado, oriundo del país vecino, por quien había una orden de captura de Interpol, fue detenido en la ciudad paraguaya de San Juan del Paraná, en el departamento de Itapúa,
El Ministerio de Seguridad de la Nación había elevado el monto de una recompensa para aquellos que aportaran información sobre los asesinos. Se ofrecen “pesos cinco millones de pesos por cada uno de los prófugos”, destinada a aquellas personas que “sin haber intervenido en los hechos delictuales, brinden datos útiles”. La medida tenía como fin intensificar la búsqueda de José Armando Fernández Sosa, alias “Mimi”; Gabriel Molina; y del recientemente capturado.
Jennifer fue asesinada el 18 de enero de 2024, cuando tres delincuentes ingresaron a la vivienda familiar, a robar. Durante el asalto, la adolescente fue herida de muerte al recibir un disparo en la cabeza mientras estaba con sus padres.
“Anteojito”, prófugo desde entonces, utilizó una identidad falsa y se dedicaba al transporte de encomiendas. Debido a un minucioso seguimiento de sus movimientos, fue posible su detención con una orden judicial emitida en Paraguay, según informaron los investigadores.
Otras dos personas habían sido arrestadas 15 días después de cometer el crimen, en el barrio porteño de Balvanera. Se trataba de Néstor Fabián Álvarez Brítez, con domicilio en Longchamps; y Aníbal Milciades de 53 años, capturados en el momento en que intentaban deshacerse de los elementos utilizados para el crimen.
En el interior de la mochila de color verde que Milciades le entregó a Álvarez Brítez se halló una pistola marca Taurus con la numeración suprimida y en el interior de un bolsillo oculto se hallaban dos municiones calibre .38 milímetros, tres calibre .32 y una calibre .40
Además de estar acusado de homicidio criminis causa por la muerte de la adolescente, Atienza formaba parte de una banda delictiva que operaba bajo la modalidad de “entradera”, al mismo tiempo que enfrenta cargos por robo agravado con arma de fuego, asociación ilícita y portación ilegal de armas.
Fuente: Crónica