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Una declaración tardía permitió corregir un error judicial que destruyó dos vidas

Una confesión tardía de un familiar restableció la verdad, permitiendo liberar a un inocente

Kevin Dugar cerró los ojos y dejó que el eco metálico de la puerta de su celda se apagara en su mente. Llevaba una década en la prisión de Illinois, enfrentándose cada día al recuerdo de lo que había perdido: su libertad, su hija, la vida que soñaba. El 2013 había llegado con su gélido otoño, y Kevin intentaba encontrar calor en la rutina, en las conversaciones escasas con otros internos, en las cartas que llegaban de vez en cuando. Pero aquella carta era diferente. El sobre llevaba el nombre de su hermano gemelo Karl, con quien no había hablado en años.

Fuente: InfoB

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