Los efectivos de la Ciudad habían llegado al lugar tras un llamado al 911 por un caso de violencia de género. En ese momento, el agresor comenzó a escapar por los techos a los tiros e hirió al uniformado.
El subcomisario de la Policía de la Ciudad Enrique Mattiauda (48), de la seccional porteña 8A, fue operado en el Hospital Santojanni, luego de ser baleado en el cuello en medio de un operativo realizado en el asentamiento Ciudad Oculta, del barrio Villa Lugano, tras un llamado al 911 por un caso de violencia de género.
Luego fue derivado al Hospital Italiano, donde este viernes permanecía internado con “estado reservado”, informaron fuentes de la fuerza de seguridad.
La autoridad policial participaba en un procedimiento que se desarrollaba en la noche del miércoles último a pocos metros del cruce de las avenidas Lisandro De la Torre y Eva Perón, a raíz de una denuncia por violencia de género. “Una agresión con arma de fuego contra una mujer”, precisaron los voceros.
Al llegar, los agentes fueron informados sobre que la víctima ya había sido trasladada en un vehículo particular a un establecimiento sanitario, presentando una herida de bala en su pierna derecha, aunque sin riesgo de muerte.
Detalles del tiroteo en medio del cual fue herido el subcomisario
Mientras los efectivos recababan más información en el lugar, vieron al presunto agresor, reconocido por su vestimenta deportiva y debido a que portaba un arma de fuego.
En medio del procedimiento, hubo disparos contra los uniformados, mientras que el sospechoso escapaba por los techos de las viviendas.
Los policías lo persiguieron, respondieron al ataque, pero una de las balas alcanzó en el cuello a Mattiauda. “¡Le dispararon en el cuello!”, fue el primer aviso que emitió uno de los agentes por radio a la base central.
El operativo policial finalizó cuando el subcomisario fue baleado. El agresor logró escapar. Intervino la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 60, que dispuso la apertura de una investigación por tentativa de homicidio, el análisis de las cámaras de seguridad y la recolección de declaraciones testimoniales.
Fuente. Crónica