Compartir en las Redes

Los condenaron por abandono de persona y no por homicidio como había solicitado el fiscal. Los otros tres que llegaron a juicio fueron absueltos. 

Seis de los nueve acusados por la muerte del joven subteniente Matías Chirino en un batallón del Ejército Argentino en Paso de los Libres, en junio de 2022, fueron condenados por El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes este jueves.

Los capitanes Rubén Darío Ruiz, Claudio Andrés Luna y Hugo Reclus Martínez Tárraga, el teniente Exequiel Emanuel Aguilar, el teniente primero Darío Emanuel Martínez y el subteniente Luis Facundo Acosta fueron sentenciados a 8 años de prisión por el delito de “abandono de persona en concurso con abuso de autoridad”.

Por otro lado, Gerardo Sebastián Bautista, Franco Damián Grupico y Claudia Daniela Cayata fueron absueltos. El primero de ellos llegó a juicio en prisión acusado de ser coautor de homicidio. Los dos restantes nunca fueron presos y la fiscalía lo había acusado de ser partícipes secundarios del hecho.

Ninguno de los nueve imputados fue condenado por homicidio, la calificación que había solicitado el fiscal Carlos Schaefer,  quien había reclamado 20 años de prisión efectiva para siete de los exmilitares.

Últimas palabras

“Quería simplemente dar mis más sinceras condolencias a la familia Chirino. Sé que no hay consuelo para ellos. Desde que me enteré del fallecimiento tengo una angustia que me va a acompañar toda la vida”, dijo Luna al hacer uso de sus últimas palabras antes de escuchar el veredicto.

“Quiero manifestar mi más sentido pésame a la familia Chirino. Quiero justicia al igual que para mi familia y dejar en claro que no soy ningún asesino. Soy inocente de los cargos que se me imputan. Le agradezco al tribunal por permitirme manifestar mi lugar y sobre todo a mi familia. Esta es mi hija -mostró la foto-, me está esperando en casa. Tiene 3 años y todos los días me dice ‘papá, falta poquito para que llegues’. No tengo la foto de mi hijo Máximo que está en Salta, pero hace más de dos años no lo veo”, sostuvo Martínez Tárraga.

“Soy completamente inocente de todos los cargos que se me imputan. Nunca le he faltado el respeto a nadie. Siempre he tratado de caminar por la senda de lo correcto, aun así le he tenido que decir a mi hijo de 11 años que a partir de ese momento él era el hombre de la casa. Confío en el que el tribunal va a hacer justicia como se debe y voy a estar con él”, consideró Ruiz.

“Quería dar las condolencias a la familia Chirino. Tengo cuatro hijos que me están esperando en casa. Le pido a Dios todos los días que les den a ustedes la sabiduría necesaria para tomar la decisión correcta”, dijo a su turno Martínez.

 Grupico sostuvo: “Quiero pedir perdón por la tragedia que nos pegó a todos. Yo hice todo lo posible para salvar la vida de Matías”.

Aguilar, Bautista y Acosta no hicieron uso de sus últimas palabras. Por último, fue el turno de Cayata: “Quiero que se haga justicia por todo esto. Que se sepa lo que pasó y no por puras suposiciones o involucrándome en algo que no tengo nada que ver o por hacer caso omiso de algo que no vi. Es feo ser acusada por algo que no hice y espero que ellos -la fiscalía- nunca pasen por algo así, de ser señalados, insultados”.

Declararon un total de 31 testigos. Entre ellos, Rufino Ezequiel Meza y Jorge Chaile, dos soldados voluntarios que habían sido compañeros de Chirino en el Colegio Militar. También sufrieron maltratos en ese mismo “ritual de iniciación” y fueron víctimas del delito de abandono de persona que se les imputó a los involucrados.

La muerte

Chirino murió el 19 de junio de 2022 en el Casino de Oficiales del Grupo de Artillería de Monte 3. Allí, en el contexto de una “bienvenida” al oficio militar, fue obligado a beber alcohol en exceso, realizar actividades físicas extenuantes y arrojarse en una pileta con agua helada y sucia cuando la temperatura apenas alcanzaba los 3°C.

El joven subteniente cordobés fue abandonado a su suerte: lo arrojaron sobre un colchón en el suelo y sin abrigo en medio del frío de la noche. Se durmió y no despertó.

Sufrió una broncoaspiración por alimentos: se atragantó con su propio vómito. Cerca de las 6 de la mañana, ya sin signos vitales, fue trasladado de urgencia al Hospital San José de Paso de los Libres, donde los médicos no pudieron salvarle la vida.

Fuente: Crónica

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *