Misiones – El sector yerbatero de la provincia está nuevamente en estado de alerta. La posibilidad de modificar la normativa alimentaria para incorporar la especie conocida popularmente como “yerba señorita” (Ilex dumosa) dentro de la categoría oficial de yerba mate reavivó el rechazo y la preocupación de productores, cooperativas e industriales. El debate surge en un momento crítico para la actividad, que ya atraviesa una profunda crisis económica marcada por la caída de los precios, la desregulación del mercado y el abandono de chacras, lo que pone en riesgo la sustentabilidad de una de las producciones más tradicionales y emblemáticas de la región.
Actualmente, el Código Alimentario Argentino establece claramente que la única planta reconocida legalmente como yerba mate es la Ilex paraguariensis. Por el contrario, la Ilex dumosa se encuentra habilitada solamente como “hierba para infusiones”, en la misma categoría que otras plantas como la manzanilla, el tilo o el boldo. Sin embargo, versiones que circulan en el ámbito técnico y vinculadas al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) indican que se estaría analizando una reforma legal para permitir el uso más amplio de esta variedad dentro de productos que se comercializan con el nombre de yerba mate, lo que generó un rechazo inmediato en todo el entramado productivo.
Quienes se oponen a la medida advierten sobre consecuencias graves: sostienen que se afectaría la identidad histórica, cultural y comercial del producto argentino, reconocido mundialmente por sus características únicas. Además, señalan que un cambio de este tipo podría generar conflictos regulatorios y comerciales dentro del Mercosur, alterando las condiciones de intercambio con los países vecinos. Para las provincias de Misiones y Corrientes, esta actividad no es solo económica, sino que constituye el eje central de su desarrollo social y territorial.
No es la primera vez que se discute este tema. El antecedente más fuerte data del año 2003, cuando se impulsó un pedido similar que fue rechazado tanto por el INYM como por organismos nacionales competentes. Años más tarde, apareció en el mercado un producto elaborado mayoritariamente con Ilex dumosa, promocionado por tener menos contenido de cafeína, pero que debió ser retirado tras fuertes cuestionamientos por no cumplir con la definición legal de yerba mate. Hoy, con el sector ya golpeado por la falta de rentabilidad, productores y referentes aseguran que cualquier modificación que altere la esencia del producto tradicional profundizará la crisis y dañará irremediablemente el valor de la producción regional.