Quizás fue solo un globo de ensayo pero su sola formulación muestra hasta qué punto se han resquebrajado los diques morales. Con la excusa de la “libertad”, los adultos declinan su responsabilidad vital y ceden a la tentación demagógica
Venimos de años, décadas, de des-educación, de cultura tumbera y de drogate #ConSumoCuidado. Pero a esas cabezas rotas se les quiere pedir el voto. Tentarlos con falsas excentricidades “revolucionarias”.
No son originales. Ya en 2012, el kirchnerismo, con la coartada de la “ampliación de derechos”, bajó la mayoría de edad para votar de 18 a 16. A la hora de usar electoralmente a los argentinos van cayendo los reparos morales. Y se extingue el sentido común.
En la campaña de 2021, el oficialismo de entonces incitaba a los jóvenes -a través del discurso de un candidato- a “ir por el goce, el tiempo libre, el disfrute, la buena vida”, y aseguraba que a éstos sólo les interesaba el feminismo y el ambientalismo. El remate era la crítica “al que no entienda que es tan importante conseguir laburo como sentirse feliz…”
Fuente: InfoB