Washington D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la construcción de una alianza naval con el objetivo de contrarrestar las acciones de Irán en el estratégico Estrecho de Ormuz. Ante el bloqueo marítimo impuesto por Teherán, que afecta el tráfico petrolero internacional, Trump ha declarado que «todas las opciones están sobre la mesa», incluyendo la posibilidad de una acción terrestre y la movilización de Marines hacia Medio Oriente.

La propuesta de Trump de conformar un mecanismo de protección naval, que incluía a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Gran Bretaña, ha encontrado reticencias entre sus socios históricos. Francia y el Reino Unido, a través de sus líderes Emmanuel Macron y Keir Starmer, han deslizado que solo aportarían sus flotas una vez finalizado el conflicto. Trump advirtió que una respuesta negativa de sus aliados sería «muy malo para el futuro de la OTAN».

El complejo escenario geopolítico se ve agravado por la postura de China, cuyo líder, Xi Jinping, parece beneficiarse del desgaste de Trump ante la táctica de Irán. Además, Teherán permite la navegación de buques con bandera china, lo que desalienta la cooperación de Beijing con Washington. Esta situación ha llevado a Trump a evaluar la postergación de su cumbre con Xi Jinping y ha provocado un nuevo aumento en el precio del barril de petróleo, lo que podría impactar negativamente al partido republicano de cara a las próximas elecciones de medio término.