Preocupa en la Casa Rosada el impacto de los escraches y ataques contra libertarios. La hipótesis del “antimileismo” hace retomar la dicotomía K vs anti K. Se gestan acuerdos de convivencia pre electoral con algunas provincias. El Gobierno definió tres objetivos en el Congreso hasta fin de año
Militantes libertarios en el acto lanzamiento de LLA como partido nacional
Así dice una de las canciones favoritas entonadas por militantes de La Libertad Avanza en los actos partidarios de los últimos meses. El repertorio, todavía escaso, se complementa con otro tema cuya estrofa principal sostiene: “Me chupa la pija la opinión de los kukas. ¡Para hablar hay que ganar!”
Está claro que no hay pretensión alguna en la prosa, que es tan contundente como agresiva y grosera. El mensaje es marcar que la juventud ya no levanta hace tiempo la leyenda del “Nestornauta” -aquella figura que usó La Cámpora tras la muerte del ex presidente- y que sólo importa lo que dice el que venció. Esto último, un razonamiento completamente antidemocrático.
Pero así se abre camino el partido del Presidente, en busca de fieles y una mística que le dé sustento al proyecto político. La épica y la fe en el mando que pregonan ha llevado incluso a uno de los funcionarios más influyentes a vaticinar: “Somos el nuevo peronismo.”
Fuente: InfoB