Madrid, España – El pasado 14 de julio conmocionó la comunidad argentina en el exterior la muerte de Facundo Leonel Rico Castro, un ingeniero de 37 años oriundo de San Juan, que fue hallado sin vida en su departamento del barrio Valverde, en la zona de Las Tablas. Recibió al menos 13 puñaladas, y las pesquisas apuntan a un crimen pasional: el autor, Alberto Juan de 65 años, habría actuado movido por un presunto ataque de celos, usó gas pimienta para neutralizarlo y luego se quitó la vida horas después del hecho.
Facundo se había recibido de ingeniero electrónico en su provincia natal en 2014 y vivía en Madrid desde hacía más de una década. Su perfil profesional lo describe como un especialista en energías renovables con más de siete años de trayectoria internacional: se dedicaba a la evaluación, diagnóstico y análisis de rendimiento de sistemas eólicos y fotovoltaicos, participando en la puesta en marcha de torres de medición, sistemas LiDAR y estaciones solares en proyectos de todo el mundo, cumpliendo con normativas técnicas internacionales.
La Policía Nacional española ya cerró la investigación del caso, confirmando que el homicida no dejó rastro ni posibilidad de interrogatorio al haberse suicidado poco después de cometer el crimen. El legado de Facundo Rico se mantiene ligado a su labor en el desarrollo de energías limpias, mientras su muerte deja un profundo pesar tanto en su familia como en el ámbito profesional y la comunidad sanjuanina en el exterior.